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¿Por qué me siento peor después de la ruptura? Cuando el silencio llega y todo cae de golpe

  • Foto del escritor: Araceli Alvarez
    Araceli Alvarez
  • hace 12 minutos
  • 2 Min. de lectura

Muchas personas creen que lo más difícil de una ruptura es el momento de la despedida.


Pero a veces, lo más intenso viene después.

  • Cuando el ruido baja.

  • Cuando ya no hay mensajes.

  • Cuando la decisión está tomada y la vida sigue… pero por dentro algo se derrumba.


Si te sientes peor ahora que al principio, no significa que estés retrocediendo.

Significa que el impacto está encontrando espacio para sentirse.

El “después” también duele



Durante la relación —y aun durante la ruptura— el cuerpo suele estar en modo supervivencia.


  • Hay decisiones que tomar.

  • Cosas que resolver.

  • Emociones que contener.


Cuando todo eso pasa, el cuerpo baja la guardia.

Y ahí aparece el cansancio, la tristeza, el vacío.


Si te pasa esto, date cuenta de algo importante: no estás peor. Estás dejando de resistir.


Cuando la mente ya entendió, pero la emoción no

Es común pensar: Ya sé que fue lo mejor, ¿por qué me siento así?


Aquí hay una clave:

la comprensión mental no siempre va al mismo ritmo que la emoción.

La mente puede aceptar el final. Pero la emoción necesita tiempo para soltar el vínculo.

Qué puede ayudarte en este punto:

·       dejar de explicarte lo ocurrido una y otra vez

·       permitir sentir sin buscar conclusiones

·       recordar que entender no siempre alivia de inmediato.

A veces, el alivio llega cuando dejas de exigirte coherencia emocional.

El cuerpo también habla en esta etapa


Después de la ruptura pueden aparecer:

·       cansancio profundo,

·       ansiedad sin causa clara,

·       dificultad para dormir,

·       sensación de vacío o desconexión.


Si tu cuerpo reacciona así, obsérvalo de esta forma: no está fallando.

Está procesando una pérdida.


Qué puede acompañarte aquí:

·       rutinas simples que den estructura

·       contacto con el cuerpo (caminar, respirar, estirarte)

·       bajar la autoexigencia.


No es hacer más.Es sostenerte mejor.

Cuando aparece la culpa por sentirte así


Muchas personas se dicen:

  • Ya debería estar mejor.

  • Ya pasó suficiente tiempo.


Date cuenta de esto: la culpa no ayuda a sanar. Solo añade peso al proceso.


Qué puedes practicar:

·       cambiar el debería por estoy haciendo lo que puedo

·       permitirte sentir sin justificarte,

·       respetar tu propio ritmo.

Darte tiempo no es quedarte estancada.Es dejar que el proceso se acomode.

No significa que tomaste una mala decisión


Sentirte peor después no invalida lo que elegiste.No significa que debas volver atrás.Ni que te equivocaste.

Significa que algo fue importante y que tu mundo interno se está reorganizando.

El dolor no siempre pide corrección.Muchas veces pide presencia.

Cómo acompañarte en esta etapa


No necesitas soluciones grandes. Ni respuestas definitivas.


Puedes empezar así:

·       creando pequeños espacios de calma,

·       hablándote con más suavidad,

·       eligiendo no exigirte estar bien.


Sanar no siempre se siente como avance. A veces se siente como quedarte contigo cuando todo está sensible.


Esto también es parte del proceso


Sentirte peor después de una ruptura no es señal de fracaso.

Es señal de que algo se está moviendo, acomodando, integrando.

  • No te apures.

  • No te juzgues.

A veces, el verdadero sostén empieza cuando decides no abandonarte justo cuando más lo necesitas.

 
 
 

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